Bitcoin tocó un piso, pero aún es pronto para cantar victoria
Investigación ₿ Convicción
La fuerte caída que vivió Bitcoin la semana pasada tuvo todas las pintas de una rendición de los vendedores: ese momento en el que la gente, asustada, vende a cualquier precio con tal de salir. El precio se alejó mucho de su promedio de los últimos 50 días, los indicadores que miran la actividad real dentro de la red de Bitcoin (lo que se llama datos on-chain) se desplomaron por debajo de lo normal, y los ETF al contado, que son fondos que cotizan en bolsa y permiten invertir en Bitcoin sin comprarlo directamente, registraron volúmenes récord. Todo apunta a que ahí se tocó, al menos, un suelo temporal.
Lo que vino después es alentador, pero a medias. Ha entrado algo de dinero nuevo a través de los ETF y la demanda ha mejorado a ratos, aunque el mercado de opciones (donde los inversores se cubren ante caídas) sigue nervioso y Bitcoin no logra brillar de forma constante frente a las acciones. La mejor señal positiva viene de Strategy, una empresa que acumula Bitcoin en su tesorería: su valor en bolsa volvió a cotizar con prima sobre sus activos, lo que suele animarles a comprar más.
El problema es que el resto del mercado financiero no ha pasado por el mismo susto. Los indicadores de miedo en bonos y acciones siguen tranquilos, y las bolsas están cerca de máximos históricos. En cripto hubo pánico, pero fuera de cripto nadie parece haberse puesto a la defensiva. Por el lado de la economía, los datos empiezan a flojear: ventas minoristas débiles, más impagos y un mercado laboral menos firme. Eso podría obligar al banco central de EE. UU. a bajar tasas antes de lo previsto, algo que suele beneficiar a Bitcoin.
En resumen, hay buenas razones para pensar que lo peor del corto plazo ya pasó y que puede haber subidas por delante. Pero como el resto de los mercados no se ha sacudido el riesgo, todavía es prudente no asegurar que ese fue el punto más bajo del año.
Este informe tiene fines exclusivamente informativos y no constituye asesoría de inversión. Los activos digitales son altamente especulativos e implican un riesgo significativo, incluida la posibilidad de pérdida total. El desempeño pasado no es indicativo de resultados futuros. Realice su propia investigación y consulte a profesionales cualificados antes de tomar decisiones de inversión.